Periodismo y ni帽ez

Casi todos los d铆as, el gremio period铆stico informa sobre vulneraci贸n de derechos, o delitos cometidos en contra de la ni帽ez y adolescencia, lo cual requiere de mecanismos acertados para informar una realidad que no se puede esconder, pero que debe realizarse con respeto y cuidado.

La profesionalizaci贸n y sensibilizaci贸n son importantes para abordar temas con enfoque de derechos de ni帽ez y adolescencia. Admito que no en todas las universidades implementan un pensum de estudios con este enfoque, aunque ser铆a de mucha utilidad para cuando un comunicador social o periodista sale a enfrentarse con la dura realidad.

Sin embargo, tambi茅n creo que cada uno tiene la responsabilidad de buscar la profesionalizaci贸n y mejorar la forma en que transmitimos un mensaje.

Hay instituciones, organizaciones y universidades que imparten cursos, talleres y comparten material para periodistas, donde podemos aprender sobre el abordaje de los temas de ni帽ez y adolescencia.

Estos lugares tambi茅n nos ense帽an las razones por las que debemos dejar de usar la palabra 鈥渕enor鈥, que es un t茅rmino peyorativo cuando nos referimos a un ni帽o, o una ni帽a. Adem谩s, hay ense帽anzas importantes sobre las razones por las que NO debemos visibilizar el rostro de la ni帽ez y su nombre.

Muchas veces da帽amos m谩s cuando damos a conocer el rostro de la ni帽ez y escribimos su nombre, podr铆amos provocar un da帽o irreparable en el ni帽o, en su comunidad o los podr铆amos exponer a un riesgo donde su vida est谩 en juego, por ejemplo, cuando son testigos de cr铆menes.

Hay alternativas valioso, por ejemplo, usar un nombre ficticio o modificado, no tomar la fotograf铆a o el video del rostro de un ni帽o vulnerable o en riesgo, o incluso en conflicto con la ley penal.

En este espacio, comparto algunas alternativas que pueden ayudarnos a todos a informar con un enfoque de derechos de ni帽ez, por ejemplo, el a帽o pasado, la organizaci贸n Educo, miembro de ChildFund Alliance, socializ贸 con periodistas de diferentes medios de comunicaci贸n la 鈥淕u铆a Educo鈥 para entrevistar a ni帽as, ni帽os y adolescentes (NNA) con enfoque de derechos humanos. La intenci贸n era fortalecer la protecci贸n de los derechos de la ni帽ez por parte de los titulares de responsabilidad, entre ellos los medios de comunicaci贸n. Creo que podr铆a ser 煤til que los periodistas interesados se acerquen a Educo Guatemala @EducoGuatemala para conocer la gu铆a.

Tambi茅n, hace algunos d铆as @aldeaperiodista, que es la cuenta del diplomado online de la 鈥淓l periodista de la era digital como agente y l铆der de la transformaci贸n social鈥, public贸 un art铆culo sobre el reporteo, la escritura y la foto cuando se abordan temas de ni帽ez. En esa publicaci贸n se comparte este manual. https://ipys.org/noticias/periodismo/manual-de-ninez-y-periodismo-una-guia-para-cubrir-temas-referentes-a-menores-de-edad#.

Tenemos alternativas para informar adecuadamente, solo debemos buscarlas, o acercarnos a organizaciones o instituciones que puedan ayudarnos a realizar un trabajo respetuoso y con enfoque de derechos de ni帽ez.

Un proyecto, un libro

Pensaba que dentro de poco tiempo cumplo doce a帽os de ejercer periodismo, donde he disfrutado y he aprendido de cada momento, experiencia, situaci贸n y desaf铆o que se ha presentado en mi carrera.

 
Algunas situaciones han sido m谩s complejas que otras y han demandado no solo mi profesionalizaci贸n, sino tambi茅n mi preparaci贸n f铆sica, psicol贸gica y emocional para sobrellevarlas.

 
Por todo este tiempo tengo enorme gratitud a diferentes personas que hasta hoy me acompa帽an en el ejercicio profesional, a fuentes de informaci贸n valios铆simas y a diferentes profesionales que han enriquecido mi trabajo con sus aportes y conocimientos, as铆 como a familias, que a pesar del dolor de perder a un ser querido, han abierto las puertas de su casa y de su coraz贸n para compartir historias y dignificar memorias.

 
Hace poco tambi茅n pensaba en un proyecto, un libro, que pueda recoger historias, an茅cdotas, situaciones personales que se guardan en la mente, en el coraz贸n, en un objeto, en un pedazo de papel y que son parte de todo el proceso de formaci贸n que llevamos en esta noble profesi贸n.

 
El a帽o pasado recib铆 un taller de edici贸n para escritores en Sophos, impartido por Eduardo Villalobos; personalmente me gust贸 mucho la forma como 茅l nos comparti贸 contenidos, nos transmiti贸 conocimientos y porque nos recordaba la importancia de ejecutar ese proyecto que anhelamos, un libro.

 
Las ocasiones en las que asist铆amos, Eduardo nos reiteraba la raz贸n por la que est谩bamos en el taller y porque era necesario trabajar en ese proyecto. Muchos de los que participamos antepon铆amos trabajos, horarios, situaciones que no nos permit铆an alcanzar ese objetivo.

 
En los 煤ltimos meses del a帽o pasado, estaba muy entusiasmada con el taller y empec茅 a escribir, pero despu茅s, con las diferentes responsabilidades laborales me fui alejando de la meta.

 
Por eso, pensaba que vale la pena retomar proyectos, ejecutarlos, contar historias y lograr probablemente esa catarsis que muchos de los que escribimos necesitamos. Ojal谩 pueda organizar mi tiempo y concluirlo lo antes posible.

La denuncia interpuesta cinco meses antes del incendio y un Estado indolente

Ni帽os del Hogar
Los ni帽os y las ni帽as del Hogar Seguro Virgen de la Asunci贸n estaban hacinados y dorm铆an en colchonetas en el suelo.聽 Lograron llamar la atenci贸n despu茅s del incendio del 8 de marzo de 2017.

 

Hace algunos d铆as tuve la oportunidad de compartir en un espacio de formaci贸n, la cobertura que iniciamos en el a帽o 2015 del Hogar Seguro Virgen de la Asunci贸n, dos a帽os antes del incendio del 8 de marzo de 2017, donde murieron quemadas 41 ni帽as y 15 resultaron heridas.

Tras la recopilaci贸n y verificaci贸n de los datos que guard茅 de esas coberturas, encontr茅 el proceso 01174-2016-01379, que correspond铆a a una denuncia interpuesta por la Procuradur铆a General de la Naci贸n (PGN) en contra de la Secretar铆a de Bienestar Social (SBS) en octubre de 2016, cinco meses antes del siniestro.聽 La acusaci贸n fue presentada por la evasi贸n (abandono de proceso) de 40 adolescentes.

驴Qu茅 deriv贸 esa denuncia? 驴Qu茅 pas贸 con las instituciones estatales?

Recordar todo ese proceso es revivir la frustraci贸n y abrir una herida que no sana despu茅s de tanto tiempo, a pesar de que 煤nicamente he sido una periodista que inform贸 del caso.聽 Imagino el profundo dolor que sienten las familias de estas ni帽as, algunos educadores y testigos honestos que conviv铆an con ellas diariamente y que alzaron la voz en el momento oportuno.

La denuncia de la PGN provoc贸 una serie de acciones que demand贸 actuar a diferentes instituciones.聽 El Juzgado de Primera Instancia de Ni帽ez y Adolescencia del 谩rea metropolitana, pidi贸 diferentes acciones.

Al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) le requiri贸 evaluaciones m茅dicas de las ni帽as, ni帽os y adolescentes (NNA) que estaban albergados en el Hogar, al Ministerio P煤blico (MP) le demand贸 investigar la comisi贸n de posibles delitos, a la Secretar铆a de Bienestar Social (SBS) y a la PGN trabajar interinstitucionalmente y al Consejo Nacional de Adopciones (CNA) le requiri贸 establecer si el Hogar Seguro llenaba los requisitos para abrigar a la ni帽ez y adolescencia.聽 La supervisi贸n del CNA concluy贸 en que NO llenaba esos requisitos.

El Juzgado, tras conocer el informe del CNA le pidi贸 a la SBS una ampliaci贸n f铆sica y estructural聽 del Hogar Seguro, NO el cierre, a pesar que cuando hay m谩s de 20 ni帽os y ni帽as en hogares se considera una macro instituci贸n, lo cual contraviene los est谩ndares internacionales para la protecci贸n de los derechos de los NNA.

En aquella ocasi贸n el CNA interpuso un recurso de apelaci贸n en la Sala de la Corte de Apelaciones de la Ni帽ez y Adolescencia que resolvi贸 con lugar, pero fue hasta despu茅s del incendio del 8 de marzo de 2017; orden贸 el cierre progresivo.

Recuerdo la denuncia de octubre de 2016, porque fui a preguntar sobre los avances a cada una de las instituciones que menciono en este texto, pero no observ茅 suficientes acciones para promover un cambio por parte de quienes ten铆an que actuar, investigar y agilizar procesos para procurar una situaci贸n distinta para los ni帽os y ni帽as.聽 Desde mi opini贸n, la Subsecretar铆a de Protecci贸n y Acogimiento demostr贸 y sigue demostrando que no tiene mayor inter茅s en atender a los menores de edad con diferentes perfiles.

Hoy nuevamente pregunto al Estado indolente 驴Por qu茅 sus instituciones no actuaron con la prontitud que requer铆a el caso?聽 A partir de esa y otras denuncias, tuvieron la oportunidad de demostrar inter茅s y reflejar que hac铆an algo.聽 El 14 de febrero de 2017, a escasos d铆as de que ocurriera el incendio, publicamos el reportaje 聽鈥淓l drama de la ni帽ez del Hogar Virgen de la Asunci贸n no tiene eco en el Estado鈥, donde qued贸 evidenciado cu谩l fue el papel que jugaron las instituciones antes del incendio.

Nadie pens贸 que la situaci贸n del Hogar Seguro Virgen de la Asunci贸n terminar铆a con un incendio.聽 La verdad yo tampoco, ten铆a la esperanza de que las condiciones de vida de la ni帽ez cambiaran, pero no fue as铆.

Los acontecimientos del 7 y 8 de marzo de 2017 solo fueron el detonante de una serie de abusos y delitos que ocurr铆an en el Hogar Seguro Virgen de la Asunci贸n y que deber铆an ser investigados a partir de junio del a帽o 2010, cuando el Hogar empez贸 a funcionar.

A mi criterio, la fiscal general del Ministerio P煤blico, Mar铆a Consuelo Porras, tiene la oportunidad de demostrar su compromiso con la ni帽ez, al investigar los delitos y deducir responsabilidades por el da帽o causado a los NNA.聽 Adem谩s, establecer quienes no actuaron oportunamente de acuerdo con sus funciones legales.聽 Sentar铆a un precedente al determinar 驴Qu茅 hicieron o dejaron de hacer las Secretar铆as de Bienestar Social? 驴Estas personas ten铆an la capacidad e idoneidad para ocupar esos puestos?

 

 

 

A Norma le arrebataron la vida en un bus

Norma muri贸 el 13 de junio de 2013, a las 11 de la ma帽ana en un bus de la ruta 40R, cuando un grupo de delincuentes asalt贸 la unidad de transporte en el paso a desnivel de Tecun Um谩n, en la zona 9.

A Norma Ileana 脕lvarez Ruiz, de 48 a帽os, le arrebataron la vida en una unidad del transporte p煤blico.聽 Su caso no fue una estad铆stica como desde la frialdad y la normalizaci贸n de la violencia se observa o se menciona.聽 Su caso, al igual que las decenas de muertes en los buses provocan un profundo dolor en las familias.

El d铆a que Norma perdi贸 la vida, yo estaba en la redacci贸n escribiendo otras noticias de violencia.聽 El tiempo para la entrega de mis notas no permit铆a que me movilizara hasta el lugar donde hab铆a ocurrido el asalto, solo recopil茅 los datos con el apoyo de los Bomberos Municipales.

En el material que me compartieron los Bomberos hab铆a una imagen que hablaba por s铆 sola: un hombre adulto mayor, llorando cerca del cad谩ver.聽 Otras personas tratando de sostenerlo.

Una semana despu茅s seguimos el caso.聽 Desde la jefatura editorial se consider贸 importante destacar la historia de Norma y hacer una investigaci贸n para fiscalizar las funciones de cada instituci贸n involucrada en la seguridad y el transporte, es decir: Ministerio de Gobernaci贸n, Ministerio de Comunicaciones, Asociaci贸n de Transportistas Urbanos, Gremial de Transporte Extraurbano de Rutas Cortas, Direcci贸n General de Transporte Extraurbano.

La familia de Norma abri贸 las puertas de su casa para atendernos, tambi茅n lo hizo una de sus amigas, que la acompa帽aba el d铆a del asalto en el bus.

Alida Espa帽a, amiga de Norma todav铆a estaba afectada f铆sica y psicol贸gicamente: estaba enyesada y con tristeza.

鈥淐uando el bus empez贸 a descender en el puente, los tipos que iban en la parte de atr谩s se pararon juntos y dijeron 鈥渆sto es un asalto, saquen todas sus pertenencias de valor, porque si no los matamos鈥. Yo iba sentada y ella (Norma) iba parada, me qued茅 muda (鈥).聽 Despu茅s s贸lo vi cuando ella se fue para la salida del bus. Quiso salir huyendo. De repente, la gente solo dijo 鈥渟e mat贸 la se帽ora鈥, relat贸.

Seg煤n Alida, todo ocurri贸 muy r谩pido y crey贸 que su amiga sufri贸 una crisis nerviosa, que incluso pudo dejarla sin visi贸n.

鈥淓lla ya no se record贸 que iba conmigo, perdi贸 totalmente el control y el chofer no hizo nada ni detuvo la marcha 鈥損orque ellos tambi茅n son c贸mplices-; fue cuando yo tambi茅n me avent茅 y sal铆 corriendo.聽 Al verla tirada me qued茅 sin palabra. Norma ya hab铆a muerto. Estaba muerta鈥, dijo.

La madre de Norma, Mar铆a Ru铆z, record贸 que su hija era una mujer trabajadora, con talento y mucha fortaleza para enfrentar los desaf铆os de la vida.

鈥淓lla se val铆a sola. Era muy inteligente. Vend铆a ganchos, compraba playeras y las dise帽aba.聽 Bordaba bolsas de lona junto a estas muchachas -una de ellas Alida, que la acompa帽aba el d铆a del asalto鈥 y se iba a venderlas, era una gran hija mi patoja; un amor de gente鈥, describi贸 Ruiz.

C茅sar 脕lvarez, el se帽or que observ茅 en la foto el d铆a de la muerte, estaba muy lastimado y en esa ocasi贸n exigi贸 acciones efectivas por parte del Ministerio de Gobernaci贸n, en ese entonces envi贸 un mensaje a quien fung铆a como titular de Gobernaci贸n, Mauricio L贸pez Bonilla.

鈥淓l gobierno debe despistolizar y los polic铆as deben subirse a los buses como se los dije el d铆a del incidente, 驴para qu茅 vienen? si mi hija est谩 muerta, no tienen nada que hacer.聽 Yo quisiera ir al Ministerio de Gobernaci贸n y hablar con el se帽or Bonilla, decirle que tienen que hacer algo para terminar con esta violencia, no pueden cruzarse de brazos y esperar a que otra persona se muera鈥, indic贸.

Cuando terminamos de hablar, la mam谩 y amiga de Norma me mostraron las bolsas que hac铆a, dijeron que ella ten铆a talento y amor para crear dise帽os.聽 La mam谩 de Norma record贸 que d铆as antes del asalto en el bus, Norma le hab铆a dicho que la fecha de su cumplea帽os se acercaba, cumplir铆a 49 a帽os y quer铆a celebrarlo con un asado en familia.聽 Ese d铆a no lleg贸.

鈥淎 los casos actuales y a los del pasado los une la impunidad鈥

Lamentablemente, las muertes en el transporte p煤blico contin煤an sin que nadie cambie el obsoleto sistema de transporte que facilita la corrupci贸n, la violencia y las extorsiones.聽 Tampoco existe control de las c谩rceles desde donde provienen extorsiones, ni tampoco medidas acertadas para prevenir la violencia homicida en las calles.

Desde mi criterio considero que debe existir mayor regulaci贸n y control de las armas y municiones.聽 Todav铆a me cuesta creer que en un pa铆s tan violento no se pueda establecer cu谩ntos cr铆menes ocurren con armas registradas y no registradas.聽 Peor a煤n, que no exista l铆mite para conceder licencias de portaci贸n y tenencia de armas.

Cito las palabras del p谩rroco Javier 脕vila, quien se ha pronunciado constantemente por la masacre de 13 personas, entre ellas un beb茅, en el poblado de Creel, municipio de Bocoyna, Chihuahua, M茅xico, hecho ocurrido el 16 de agosto de 2018, y quien despu茅s de este horrible hecho se refri贸 por otra masacre en Ciudad Ju谩rez. El sacerdote dijo que no hay que olvidar a las v铆ctimas de hoy y ayer, as铆 se consign贸 esta frase en el libro 鈥淧a铆s de Muertos, cr贸nicas contra la impunidad鈥.

鈥淨ue los muertos de hoy no entierren a los de ayer.聽 A los casos actuales y a los del pasado los une la impunidad, el grito de justicia, de que no quede sepultado ni uno solo de los cr铆menes鈥.

 

Norma

Las trabajadoras sexuales, sus historias de dolor y contextos de violencia

DSC_0054Son las 3:30 de la tarde del 8 de mayo de 2012, los rayos del sol iluminan el lugar. Decenas de hombres a pie y en motocicleta merodean 鈥淟a L铆nea del Tren鈥 en la zona 1, donde mujeres, trabajadoras sexuales, se disponen a emprender una jornada laboral m谩s y a despojarse de sus historias de dolor para poder sonre铆r.

Me acerco a una de ellas y le comento las razones por las que estoy en La L铆nea.聽 Le explico que quiero escribir sobre ellas, sobre sus condiciones laborales, las razones por las que se dedican a este trabajo y muchas otras cosas.聽 La joven vestida de colegiala me dice que me atender谩 mientras no se presente ning煤n cliente, de lo contrario tendremos que interrumpir la conversaci贸n.

Empezamos a hablar y me explica los riesgos de su trabajo, las enfermedades de transmisi贸n sexual a las que puede estar expuesta, la violencia f铆sica y psicol贸gica que ejercen algunos 鈥渃lientes鈥.聽 Los servicios a m谩s de una decena de hombres en una tarde-noche.聽 La necesidad de usar cloro y agua cuando los clientes no respetan las condiciones de trabajo.

鈥淩iesgos siempre hay, porque no todos los hombres usan preservativos, aunque siempre es una condici贸n que ponemos鈥, enfatiza.

La joven no niega que teme contraer una enfermedad de transmisi贸n sexual, pero dice que no tiene otra opci贸n, mientras cepilla su cabello, se acerca un hombre con olor a licor y una mochila en la espalada. Le pregunta a la trabajadora si est谩 prestando sus servicios.聽 La joven responde que s铆, me dice que debo irme.聽 Cierra la puerta y se despide.

Contin煤o caminando y encuentro a un hombre que tiene alrededor de 15 o 20 minutos de merodear por La L铆nea.聽 Le pregunto si utiliza los servicios de las trabajadoras regularmente y me dice que s铆.聽 Lo hace en quincena o en fin de mes, 鈥渃uando me pagan鈥, responde.聽 Le pregunto si tiene esposa y si est谩 consciente de los riesgos de contraer y transmitir una enfermedad de transmisi贸n sexual.聽 Explica que si tiene esposa e hijos. Cambia la conversaci贸n y dice que solo se acerca a 鈥渁dmirar鈥 a las trabajadoras, nada m谩s a 鈥渁dmirar鈥, reitera y se va.

En la otra esquina se encuentra una mujer nicarag眉ense con quien inicio otra conversaci贸n, me cuenta que est谩 cansada de ejercer este trabajo y no quiere continuar, sin embargo, tiene 38 a帽os, baja escolaridad e hijos que mantener.聽 Me dice que inicialmente no quer铆a laborar como trabajadora sexual, pero no le qued贸 otra alternativa.聽 Sus hijos no saben a qu茅 se dedica y ser铆a muy doloroso que conocieran la verdad.聽 Prefiere no continuar hablando.

En el recorrido, encuentro a una joven de 23 a帽os a quien identificar茅 como Sara (nombre ficticio).聽 Viste un diminuto atuendo fluorescente, unas zapatillas altas y es muy amable (la m谩s amable de las mujeres con las que habl茅).聽 Le explico las razones por las que estoy en el lugar y si puede apoyarme.聽 Ella dice que si puede.

La historia de Sara me conmovi贸 porque me coment贸 que dej贸 su casa a los 17 a帽os.聽 Era violentada sexualmente por su padrastro desde que ten铆a 12 a帽os y como consecuencia de esas violaciones tuvo un beb茅.聽 Un beb茅 que se enfermaba recurrentemente y a quien deb铆a llevar al m茅dico. Inicialmente Sara trabaj贸 como empleada dom茅stica, pero los gastos que demandaba su ni帽o no le dejaban ni siquiera para comer.

鈥淢i nene fue producto de una violaci贸n; fue en mi casa con mi padrastro. Yo ten铆a 15 a帽os pero el abusaba de m铆 desde los 12.聽 Al principio no le dije a mi mam谩 porque 茅l me amenaz贸 y yo ten铆a miedo. Cuando ella se enter贸 me sac贸 de la casa y me qued茅 sola; trabaj茅 tres meses como dom茅stica y no pude con la enfermedad del ni帽o, que ten铆a dos meses鈥, recuerda.

Sara relata que se involucr贸 en este trabajo cuando ten铆a unos 17 a帽os, por recomendaci贸n de una amiga de su edad; su intenci贸n era solo trabajar unos meses y despu茅s continuar estudiando, pero no encontr贸 otra opci贸n y desde entonces se dedic贸 a ejercer el trabajo sexual.

La jovencita califica como 鈥渄esagradable鈥 este trabajo, pero dice ha sido la 煤nica manera de mantener a su hijo, quien en 2012, cuando habl茅 con Sara, ten铆a ocho a帽os.

Sara dice que cada vez que ve a su hijo se recuerda las m煤ltiples violaciones sexuales de las que fue objeto por parte de su padrastro, despu茅s recuerda que su ni帽o no tiene la culpa.

鈥淎 veces lo quiero鈥, concluye.

驴Quer茅s un guaipazo?

El 11 de abril de 2016 fue asesinado Miguel Antonio Rojas, de 17 a帽os, viv铆a en la calle, en condiciones precarias.聽 Faltaba un d铆a para que se reflexionara sobre el D铆a Internacional de la Ni帽ez en Situaci贸n de Calle, que se conmemora cada 12 de abril.聽 Miguel muri贸 por disparos de arma de fuego en la 1陋. Calle y Avenida Reforma de la zona 10, mientras que otros dos de sus compa帽eros fueron heridos.

La Comisar铆a 13 de la Polic铆a Nacional Civil (PNC) consign贸 en un informe que testigos dijeron que Rojas asaltaba, sin embargo, tambi茅n refiri贸 que los adolescentes 鈥渇ueron confundidos con ladrones鈥.

En el documento hab铆a poca claridad sobre lo qu茅 sucedi贸, c贸mo fue y en qu茅 circunstancias. En el lugar la PNC registr贸 testimonios de personas que tampoco estaban seguras de lo que hab铆a pasado.

Miguel fue identificado por Duncan Dyason, director de la Fundaci贸n Mi Arca, la cual trabaja con la ni帽ez y juventud en situaci贸n de calle.

Por eso, busqu茅 a Dyason, quien me explic贸 que Miguel estaba consciente de los problemas que podr铆an generarse al cometer un acto al margen de la Ley por lo que dudaba que estuviera delinquiendo.

鈥淟a mayor铆a de j贸venes con los que trabajamos tratan de vivir de manera tranquila, no est谩n buscando problemas porque ellos saben que pueden traer problemas para los dem谩s. La mayor铆a de ellos usan solvente para quitarse el hambre y el dolor que sienten, y piden dinero para sobrevivir y para su solvente鈥, reiter贸 Dyason.

Las palabras de Dyason me hicieron reflexionar sobre los niveles de insensibilidad a los que toda la poblaci贸n hemos llegado, porque mientras dormimos en una cama c贸moda, con cobijas calientes, tenemos pan en nuestras mesas, un trabajo y hasta agua caliente para ba帽arnos, no estamos prestando atenci贸n a la necesidad de otros.

Despu茅s de la conversaci贸n con Dyason decid铆 buscar informaci贸n sobre c贸mo viven los ni帽os, ni帽as y adultos que deambulan por las calles, como seres invisibles, ante la indiferencia de todos.

Mi Arca fue el canal directo que me permiti贸 llegar hasta la ni帽ez de la calle.聽 Una desconocida no pod铆a llegar a la esquina de los ni帽os y adultos, invadir su espacio y decirles que quer铆a escribir de ellos.聽 Necesitaba del apoyo de personas que trabajan con ellos y ellas.聽 Estos activistas son personas nobles que han llegado hasta lavar los pies a la ni帽ez de la calle, curar sus heridas, suplir sus necesidades de corto, mediano y largo plazo.

Fue impactante ver a personas adultas aferrarse a su esquina en una banqueta, bebiendo botellas de alcohol, oliendo solvente, sin tener conciencia del d铆a, fecha y hora.

Ese d铆a habl茅 con un se帽or que ten铆a varios a帽os de vivir en la calle, me coment贸 que era de Chiquimula y que hab铆a abandonado su casa cuando era ni帽o porque era v铆ctima de maltrato.聽 Me dijo que recordaba que ten铆a 12 a帽os cuando sali贸 de su casa y que hab铆a aprendido a sobrevivir en las calles.聽 Fue amable, las otras personas me miraron con desconfianza y me dijeron que no quer铆an hablar conmigo porque no me conoc铆an, respet茅 su espacio y me retir茅.

Despu茅s fuimos a 鈥渓a Casona鈥 en la zona 4, un lugar donde un grupo de ni帽os y j贸venes se encontraban.聽 Empez贸 la lluvia y todos se refugiaron en su esquina, se aferraron a sus colchonetas sucias, a su perro, tratando de resguardarse de la lluvia, cuid谩ndose unos a otros, solidarios entre s铆.

Una jovencita se acerc贸 y me pregunt贸 mi nombre.聽 Uno de los activistas le coment贸 cu谩l era mi prop贸sito de estar junto a ellos.聽 Me dijo: 鈥渧enite aqu铆 no te mojes鈥 y me acerc贸 a la cornisa de una casa, con la manga de su chumpa limpi贸 las gotas de lluvia que ca铆an sobre mi cabeza y me indic贸 que deb铆a pegarme m谩s a la pared para que el agua no me afectara. Le respond铆 gracias.

Me pregunt贸 si quer铆a quedarme a vivir con ellos, que siempre era mejor estar acompa帽ada de otros compa帽eros como ella y su hermano lo hab铆an hecho todo este tiempo.聽 En la otra manga de su chumpa ten铆a escondido algo, era un pedazo de toalla con oler a solvente.

驴Quer茅s un guaipazo?, me dijo.聽 Le pregunt茅 qu茅 era 鈥渦n guaipazo鈥.聽 Acerc贸 la toalla a mi nariz, sent铆 el olor a solvente.聽 Ella me dijo que si ten铆a fr铆o o hambre no lo sentir铆a con el 鈥済uaipazo鈥.

Le respond铆 que agradec铆a por compartir conmigo su 鈥済uaipazo鈥, pero que prefer铆a no olerlo.聽 Ella no se molest贸.

Ese d铆a pens茅 las veces que muchos de nosotros, me incluyo, hemos pasado por la Casona, sin detenernos a ver a tantas personas que sufren por las circunstancias de vida, por las razones de las que han huido de su casa, por el estigma, porque deben escapar todo el tiempo de la gente que no los quiere cerca, deambulan de banqueta en baqueta para buscar un espacio donde refugiarse del fr铆o, lluvia y el sol.

Tambi茅n entend铆 cu谩n solidarias y nobles pueden ser estas personas, que sin conocerme ni tratarme antes, me compartieron su esquina, su banqueta, su 鈥済uaipazo鈥.聽 Limpiaron las gotas de lluvia que cayeron sobre mi cabeza y me aconsejaron que siempre es mejor estar acompa帽ada cuando se vive en la calle.

Varias organizaciones como Mi Arca, Asociaci贸n Movimiento J贸venes de la Calle, mujeres ejemplo como Eluvia Vel谩squez, entre otras, hacen mucho por estos ni帽os, ni帽as y adultos con los recursos que tienen.聽 Ojal谩 todos nos involucremos m谩s para saber qu茅 podemos hacer por estas personas.聽 Desde el espacio donde nos corresponde, creo que podemos aportar algo.

 

Las 21 denuncias de violencia y maltrato que antecedieron el incendio en el Hogar Seguro

Foto 2La semana pasada, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Guatemala (Oacnudh), present贸 el informe 鈥淟as v铆ctimas del Hogar Seguro Virgen de la Asunci贸n 鈥 Un camino hacia la dignidad鈥, 聽donde destac贸 los eventos del 7 y 8 de marzo de 2017, cuando 41 ni帽as murieron y 15 resultaron heridas en el incendio en el Hogar Seguro Virgen de la Asunci贸n.

El dato que m谩s llam贸 mi atenci贸n fue las 21 denuncias presentadas ante el Ministerio P煤blico en 2016, sobre violencia y maltrato f铆sico en el m贸dulo 鈥淢i Hogar鈥, donde estaban las 56 jovencitas que se quemaron.聽 De esos 21 casos, seis correspond铆an a ni帽as que murieron en el incendio del 8 de marzo, quienes antes de su fallecimiento develaron abusos f铆sicos que sufr铆an en el Hogar Seguro.

Adem谩s de septiembre a noviembre de 2016, 55 ni帽as, ni帽os y adolescentes 鈥渄esaparecieron鈥 del Hogar Seguro, seg煤n Oacnudh.

Estos datos son 煤tiles y certeros, 聽nos dan un par谩metro oficial de lo que ocurri贸 antes del incendio en el Hogar Seguro.

Durante aproximadamente dos a帽os le di cobertura al Hogar Seguro y recuerdo el relato, las l谩grimas y la desesperanza en el rostro de esos ni帽os y ni帽as, que confiaron en m铆 para denunciar los vej谩menes a los que fueron expuestos.

Las denuncias iban desde 鈥渕eterlos a la bartocha鈥 o lugar de castigo, mientras meditaban por su 鈥渕al comportamiento鈥, lanzarles agua en la madrugada, ponerlos a correr desnudos, obligar a los ni帽os con discapacidad a hacer limpieza, golpearse entre s铆.聽 Adem谩s hablaban de la escasez de s谩banas calientes y una cama c贸moda para descansar (dorm铆an en el piso y en colchonetas).聽 Describ铆an el aire que entraba por la ventana y el fr铆o que sent铆an en la madrugada.聽 Otros expusieron el asco que sent铆an por usar un cepillo para diez personas (principalmente los adolescentes), usar la esponja de su colchoneta cada vez que iban al sanitario, entre tanto m谩s鈥

Les pregunt茅 a las ni帽as y a los ni帽os sobre a qu茅 se refer铆an cuando les recriminaban su mal comportamiento.聽 Explicaron que se pon铆an mal cada vez que los golpeaban, les jalaban el pelo, retorc铆an el brazo, les daban patadas, golpes en la boca.聽 Eso no era todo, tambi茅n hubo denuncias de agresiones y violaciones sexuales y posible trata. Violencia psicol贸gica como decirles que eran 鈥渆scoria鈥, que 鈥渘adie los quer铆a鈥, 鈥渘adie les iba a creer鈥.聽 Yo si les cre铆 y les creo.

Estuve reportando centenares de denuncias de desaparici贸n de 2015 a 2017 en el Hogar Seguro Virgen de la Asunci贸n, las cuales fueron recurrentes, pero no acaparaban la atenci贸n de nadie.聽 Creo que la gravedad se reflej贸 entre el 28 y 29 de septiembre de 2016, cuando 31 ni帽as desaparecieron.

Desconozco en qu茅 fase se encuentran las 21 denuncias a las que Oacnudh hace referencia en su informe, pero considero oportuno que la Fiscal General del Ministerio P煤blico, Mar铆a Consuelo Porras, verifique si existi贸 negligencia o pasividad en los casos develados ante los fiscales.聽 Si hay, debe deducir responsabilidades sin excusas.

Si bien es cierto, esos eventos NO ocurrieron en la gesti贸n de la Fiscal Porras, es el momento de comprobar su genuino compromiso con la ni帽ez.聽 As铆 como recientemente vimos un MP diligente al revivir un caso de hace 14 a帽os, as铆 se pedir铆a que se investigue lo que ocurri贸 en el periodo de 2010 a 2017 en el Hogar Seguro Virgen de la Asunci贸n.

Yo le creo a la ni帽ez del Hogar Seguro, su dolor es mi dolor.聽 Que ning煤n delito quede impune.

 

 

Gracias comisario Stu Velasco por devolver la paz a las familias y por rescatar a tantas v铆ctimas de secuestro y trata

El pasado lunes fue capturado el comisario Suhairam Stu Velasco Crisp铆n, por un caso de ejecuci贸n extrajudicial que data de hace 14 a帽os.聽 El proceso legal sigue su curso y no dudo que el comisario Velasco lo enfrentar谩 con la misma valent铆a que siempre lo ha caracterizado.聽 Adem谩s dar谩 su propia versi贸n de los hechos, ante juez competente.FOTO

Velasco fungi贸 entre septiembre de 2015 a febrero de 2018 como Subdirector General de Investigaci贸n Criminal (SGIC) de la Polic铆a Nacional Civil (PNC) y por ello es un rostro conocido para la opini贸n p煤blica y diferentes sectores de la sociedad.

Sin embargo, muchas personas desconocen la trayectoria y el trabajo del comisario, quien se prepar贸 en 谩reas acad茅micas y profesionales para ser polic铆a e iniciar de cero como cualquier ciudadano de a pie.

Yo conoc铆 al comisario Velasco en agosto de 2012, cuando era oficial de la PNC y fung铆a como jefe de la Fuerza de Tarea contra Secuestros del Ministerio de Gobernaci贸n.聽 No le importaba figurar en los medios de comunicaci贸n, solo rescatar a sus v铆ctimas y judicializar los casos.

Como periodista del 谩rea de seguridad, debo cubrir todos los casos relacionados con el tema e interactuar con entidades y personas de diferentes instituciones.

El 29 de agosto de 2012, el comisario Velasco y su equipo de trabajo rescataron con vida a una ni帽a de 3 a帽os en Baja Verapaz, por quien una banda de secuestradores liderada por una joven de nacionalidad hondure帽a, exig铆a Q700 mil por el rescate.

Ese fue el primer caso por el que conoc铆 al comisario Velasco, quien despu茅s se convirti贸 en una fuente recurrente para m铆 y para muchos otros periodistas.

En los pr贸ximos a帽os me di cuenta del gran trabajo que hizo: dormir poco o nada para mantenerse en vigilancia y rescatar a las v铆ctimas de secuestro, trata de personas y otros delitos. Adem谩s de comer a deshora o no comer, estar lejos de sus familiares y dedicar tanto tiempo a sus casos.聽 Siempre se caracteriz贸 por su compromiso, entrega y valent铆a para enfrentarse a bandas de secuestradores y delincuentes considerados de 鈥渁lta peligrosidad鈥.

Segu铆 tantos 聽casos de secuestros como periodista y me di cuenta del nivel de personas sindicadas a las que se enfrentaba: personas que perdieron completamente su humanidad y llegaron a niveles de maldad muy lamentables: como enviar a las familias partes del cuerpo de sus v铆ctimas, causar tanto dolor, matar a sangre fr铆a a ni帽os.

Recuerdo muchos casos, pero algunos me marcaron m谩s que otros por las circunstancias y por la empat铆a que sent铆 en su momento.

El 3 de septiembre de 2012, publicamos la investigaci贸n 鈥淟a desaparici贸n de 35 menores de edad alarma a Chimaltenango鈥.聽 En el reportaje detallamos informaci贸n de lo que parec铆a una red de trata de personas, que estaba captando a ni帽as y adolescentes de 6 a 17 a帽os.聽 Partimos del caso de una jovencita de 16 a帽os.

El comisario Velasco sigui贸 la denuncia p煤blica que hicimos.聽 No hizo falta nada m谩s que su buena voluntad y mejor esfuerzo, por eso su labor se distingue. Lograr que una instituci贸n de seguridad y justicia tome un caso por una denuncia p煤blica es mucho鈥 A veces como periodista una no entiende a esas entidades que priorizan solo casos espec铆ficos, pero en muchos otros y especialmente donde hay gente de escasos recursos o 鈥渟in estatus social鈥, no los esclarecen o lo hacen despu茅s; como me dijo un fiscal en una ocasi贸n: 鈥渉ay que esperar para dar el golpe鈥︹.聽 Esa parte siempre la cuestionar茅, porque no entiendo las razones para prolongar el dolor de las familias y mediatizar los casos. La muerte de las 41 ni帽as en el Hogar Seguro es el claro ejemplo de que la ni帽ez pobre y desprotegida no les import贸 a las autoridades, a pesar de tantas denuncias p煤blicas鈥 solo despu茅s de muertas, 鈥渉ab铆a que paliar la crisis鈥.

El caso de Chimaltenango me sorprendi贸 mucho, porque me di cuenta como fueron rescatando a una tras otra jovencita y lograron judicializar el caso, que termin贸 con la captura de una estructura de trata de personas que captaba a sus v铆ctimas por medio de un joven que se hac铆a novio de las ni帽as y despu茅s se las llevaba para entregarlas a una red de prostituci贸n.

Este no fue el 煤nico caso, tambi茅n recuerdo cuando el comisario Velasco rescat贸 el 7 de septiembre de 2013, a un beb茅 de 3 meses, que fue robado de La Parroquia en la zona 6.聽 La mam谩 del ni帽o era trabajadora dom茅stica y el pap谩 聽guardia de seguridad privada. La se帽ora fue enga帽ada por dos mujeres, que la citaron en La Parroquia y le dijeron que hablar铆an con ella para ofrecerle trabajo donde ganar铆a Q1200, sin embargo, 煤nicamente quer铆an robarle a su ni帽o.

Habl茅 con la madre del beb茅 cuando reci茅n hab铆a sucedido el robo, era una joven de 20 a帽os, que dej贸 su departamento y migr贸 a la capital para trabajar. Le costaba hablar y entender espa帽ol, porque en su aldea siempre habl贸 su propio idioma maya.聽 Las vecinas que rentaban un cuarto junto al de ella, me ayudaron con la nota, fueron pr谩cticamente las traductoras. Quer铆a ayudarla pero en mi insignificante labor de periodista no sab铆a qu茅 hacer, m谩s que publicar鈥 El comisario Velasco tambi茅n tom贸 la denuncia p煤blica y rescat贸 al beb茅 en un operativo que inici贸 desde muy temprano el 7 de septiembre de 2013. Nunca voy a olvidar la imagen del padre del beb茅, con sus ojos llenos de l谩grimas, abrazando con tanto amor a su ni帽o recuperado. Su llanto de alegr铆a me devolvi贸 la esperanza de que los cambios son posibles cuando hay servidores p煤blicos comprometidos.

Las mujeres capturadas pertenec铆an a una red dedicada al robo de ni帽os; fueron sentenciadas en los pr贸ximos a帽os.聽 Entrevist茅 en la c谩rcel de Santa Teresa a una de ellas y dijo que su pareja sentimental la hab铆a involucrado a ella y a su hija en esta red.聽 La detenida tambi茅n era una v铆ctima de violencia psicol贸gica y f铆sica de parte de su esposo.

En junio de 2015, fueron liberados dos fiscales del Ministerio P煤blico, que fueron secuestrados en Ixchigu谩n, San Marcos.聽 Los servidores p煤blicos permanecieron 39 d铆as en cautiverio.

Esos 39 d铆as fueron un infierno para las familias que estuvieron separados de sus parientes.聽 El comisario Stu Velasco gerenci贸 la crisis y plante贸 las l铆neas de investigaci贸n para rescatar con vida a las v铆ctimas. El caso tambi茅n lo conoc铆 muy de cerca y con propiedad puedo decir, que se convirti贸 en la voz y la persona que devolvi贸 la paz a esas familias.

Por estos y miles de casos atendidos, 聽quiero reconocer la labor del comisario Stu Velasco.聽 Gracias por no ser indiferente al dolor ajeno y dar mucho de su m谩ximo talento, habilidad e inteligencia para regresar con vida a tantas personas.聽 Gracias por ser la voz de esperanza ante tanto dolor.

Esta cita textual aplica para tantos casos esclarecidos, corresponde a la periodista mexicana Lydia Cacho, publicada en su libro “Las Esclavas del Poder”, vale la pena recordar que hoy muchas personas est谩n vivas y con sus familias, otras libres de la esclavitud moderna (la trata de personas), gracias a la labor de servidores p煤blicos como el comisario Stu Velasco.

鈥淐ada v铆ctima rescatada de la esclavitud que reivindica sus derechos humanos me recuerda la grandeza de la vida聽 y la importancia de defender la libertad humana y el derecho de toda persona a reclamar su br煤jula personal, a trazar la ruta de su propia aventura terrenal鈥.

Gracias por iluminar mi vida

Hace nueve a帽os conoc铆 a la Dama de la Luz, la mujer que ha iluminado mi vida y mi carrera period铆stica, gracias a ella, Carolina V谩squez Araya, pude ver mi talento y entender que mi trabajo no se limita a publicar, sino que va m谩s all谩 de eso: la responsabilidad de establecer cambios y concienciar a la sociedad sobre que la violencia, la corrupci贸n, la impunidad聽 y la violaci贸n a los derechos humanos no son normales.

El 12 de octubre no solo es una fecha para celebrar la vida de una inteligente y hermosa mujer, sino tambi茅n para recordar que gracias a ella y su respaldo en uno de los reportajes m谩s duros y grotescos que publicamos, precisamente un 12 de octubre de 2009, hubo una sentencia condenatoria por las violaciones sexuales de ni帽as y mujeres en la c谩rcel.

Gracias a la valent铆a de Carolina V谩squez Araya, de escribir en sus columnas de opini贸n sobre el tema y exigir acciones prontas e inmediatas de las autoridades, la trata de personas en la c谩rcel fue visible, su pluma y su voz exigiendo justicia fueron escuchadas por las autoridades.

Adem谩s, muchos casos han sido visibles gracias a Carolina, las atrocidades en el Hogar Seguro Virgen de la Asunci贸n tambi茅n lo fueron, periodistas internacionales empezaron a indagar sobre el maltrato en el mal llamado Hogar Seguro y donde el 8 de marzo de 2017, 聽murieron 41 ni帽as y 15 sufrieron heridas.

Carolina se ha convertido en la voz de nuestra conciencia, al recordarnos a todos y todas, que la violencia, la corrupci贸n, la impunidad y la violaci贸n a nuestros derechos humanos no son normales y no debemos permitir todos estos males.

Carolina, mi amiga, gu铆a y ejemplo adem谩s de ser una editora, columnista, profesional, mujer inteligente y hermosa. Es un ser humano maravilloso que no tiene ning煤n prejuicio, jam谩s ve a nadie por encima del hombro, al contrario, siempre respetuosa y con gran calidad humana para tratar y apoyar a las personas.

Verla entre flores con su hermosa sonrisa, observar la elocuencia de sus palabras con sus acciones, admirar su fortaleza y determinaci贸n en las causas que cree, me hacen pensar que he sido afortunada de encontrarla en mi camino.

En los momentos buenos y malos, Carolina ha estado a mi lado para apoyarme y animarme cuando no puedo m谩s. Por eso, quiero dedicarle estas palabras, con todo mi cari帽o y respeto.

隆Gracias por iluminar mi vida, querida Dama de la Luz! 隆Feliz cumplea帽os!

Diez a帽os en La Hora

_MG_2193El 30 de julio de 2008 se cumpli贸 uno de mis m谩s grandes anhelos: ser periodista en La Hora. Desde el aula universitaria, en la clase de periodismo guatemalteco, escuchaba con atenci贸n la trayectoria de este medio de comunicaci贸n, del exilio, la valent铆a y la determinaci贸n que caracterizaron a los se帽ores Clemente Marroqu铆n Rojas y Oscar Marroqu铆n Milla.

En dos ocasiones, sin convocatoria abierta, dej茅 mi CV para ser parte de La Hora, pero no tuve suerte. Creo que mi insistencia fue muy grande, que finalmente mi editor m谩s apreciado, Mario Cordero, me dio el privilegio de trabajar como periodista en este peri贸dico que hasta hoy ha sido como mi casa, donde he aprendido y sigo aprendiendo de esta noble profesi贸n.

El tiempo pasa r谩pido, este 30 de julio cumplo diez a帽os de aprender de mi mejor maestro, el se帽or Oscar Clemente Marroqu铆n, a quien respeto, admiro y aprecio tanto. 聽Al igual, que a su hijo, Pedro Pablo Marroqu铆n, quien me ha concedido muchas oportunidades y me ha permitido crecer como persona y periodista.

De don Oscar Clemente guardo tantos momentos gratos, como sentarse conmigo a escuchar la grabaci贸n de un audio por mi inseguridad y miedo a equivocarme, a tomarse el tiempo para hablarme y hacerme entender que mi vida vale m谩s que una publicaci贸n, a escucharme y no recriminarme cuando pol铆ticos y fuentes de poder han querido desestabilizarme por una publicaci贸n o con la intenci贸n de dar marcha atr谩s sobre lo que he escrito o dicho. A dejarme aprender y crecer como profesional, porque NUNCA me ha limitado en oportunidades, al contrario, me ha apoyado y animado para lograr mi objetivo. Y lo m谩s valioso, me ha ense帽ado con su ejemplo y congruencia a trabajar por la justicia social.

De Pedro Pablo tambi茅n conservo tanto, como tolerar mi necedad y con paciencia ense帽arme a que debo escoger mis batallas, que mientras viva podr茅 seguir aportando. Adem谩s, de su apoyo incondicional y solidaridad en momentos donde mi condici贸n humana me ha hecho perder la fe por las injusticias.聽 Precisamente en las coberturas m谩s duras ha estado conmigo para transmitirme fuerza y 谩nimo. Aunado a todas las oportunidades de aprendizaje que me ha dado en Guatemala聽 y fuera del pa铆s. Sus virtudes y ejemplo son respetables: la empat铆a con el dolor ajeno, la generosidad con el pr贸jimo y la promoci贸n de las oportunidades para todos.

Todas las experiencias vividas en La Hora y en mi ejercicio period铆stico han marcado mi vida, unas m谩s que otras. La detonaci贸n de una bomba incendiaria en un bus de las rutas Quetzal en 2011 donde murieron nueve personas, entre ellas dos ni帽os y una ni帽a.聽 Presenciar como los bomberos sacaron a las v铆ctimas quemadas por las ventanas, percibir esa frustraci贸n de no poder salvar vidas, los llantos de las familias, la desesperanza y el nivel de maldad de la ambici贸n de otros, son situaciones que hasta hoy no he podido superar.

Tampoco he superado el drama de las v铆ctimas secuestradas, despu茅s de conocer el infierno que vivi贸 una doctora que habl贸 conmigo, describi贸 la amarga experiencia y la humillaci贸n a la que fue sometida. La profesional tuvo una regresi贸n en la entrevista, llor贸 y grito tanto, que hasta hoy todav铆a siento su dolor.

El mismo dolor que me transmiti贸 la adolescente de Solol谩, violentada y agredida sexualmente por los hombres de su familia. Con frustraci贸n y desconsuelo me dijo que cuando denunci贸 estos delitos con su madre, le explic贸 que deb铆an aguantar la violencia sexual, porque ella y su abuela hab铆an vivido lo mismo en su casa y era una pr谩ctica normal, que no se cuestionaba. El nivel de machismo, violencia y desvalorizaci贸n al que siguen sometiendo a las mujeres es realmente despreciable.

Otra experiencia dura, ha sido observar el llanto de un bombero comprometido con su labor y su causa.聽 La imagen se repite en mi cabeza y lo recuerdo con las l谩grimas en los ojos, con dificultad para hablar y llorar sobre el cad谩ver de ni帽os; se recriminaba asimismo por no lograr salvarlos de un incendio.

Dif铆cil asimilar el vac铆o que dej贸 una pasajera asesinada en un bus, quien era el tesoro de sus padres, a quien tanto cuidaban y quer铆an.聽 Ella entr贸 en crisis cuando delincuentes asaltaron el bus, se lanz贸 y muri贸. Su talento y trabajo quedaron plasmados en bolsas de tela que hac铆a para ganarse la vida.

Es duro recordar a aquellos investigadores de la Polic铆a Nacional Civil que fueron asesinados en su labor, a quienes conoc铆 de cerca y me ayudaron muchas veces en m铆 trabajo, con datos e informaci贸n valiosa. Hombres respetuosos y trabajadores, que me ense帽aron que a pesar de la precariedad, el desprecio de la sociedad y el injusto trato y saqueo que hist贸ricamente ha hecho el Ministerio de Gobernaci贸n y la propia Polic铆a, pueden hacer un milagroso trabajo de prevenci贸n y combate a la delincuencia.

El evento m谩s duro, que me hace comprender la frustraci贸n de bomberos y polic铆as, es la muerte de 41 ni帽as en el Hogar Seguro Virgen de la Asunci贸n.聽 Despu茅s de tanto denunciar, exigir y hasta llorar porque alguien pusiera atenci贸n a la ni帽ez de ese Hogar, murieron quemadas el 8 de marzo de 2017.

Desde el a帽o 2015, en La Hora, ven铆amos publicando el maltrato y los abusos que sufr铆an las ni帽as y los ni帽os.聽 Nadie puso atenci贸n. El d铆a de la muerte de esas 41 adolescentes entend铆 que a este pa铆s lo que menos le importa son sus ni帽as y ni帽os, que el estigma y el desprecio pueden m谩s que el amor y la humanidad. Y que si no tienes dinero, un apellido de alcurnia, un color de piel distinto, nadie pondr谩 atenci贸n a tu dolor.

A esa ni帽ez, la violentaron sexualmente, la lastimaron f铆sicamente, marcaron su vida, destrozaron su dignidad y las quemaron.

No puedo comentar solo momentos dif铆ciles, tambi茅n hay experiencias buenas y agradables, que me hacen entender que el periodismo comprometido y las palabras pueden transformar vidas o al menos dar un poco de esperanza.

Por ejemplo, la respuesta de la sociedad despu茅s de una publicaci贸n de un piloto de bus que qued贸 en silla de ruedas por la violencia. Los lectores no dudaron en compartir una silla de ruedas, v铆veres y donaciones. La respuesta del gremio, cuando todos en conjunto, sin importar quien public贸 primero, retomaron publicaciones hechas por La Hora. El mismo Estado que actu贸 para rescatar a un ni帽o que fue robado de los brazos de su madre, a adolescentes v铆ctimas de trata de personas en Chimaltenango, o cuando investigaron las violaciones sexuales en la c谩rcel, los traslados ilegales, entre otras acciones que tambi茅n se valoran y agradecen.

Tengo tanto que agradecerle a La Hora, a mis jefes, editores y buenos compa帽eros, que han aportado a mi vida profesional y personal. Diez a帽os de experiencias que han dejado una huella imborrable.